Amparo Castellanos

ALQUIMIA DE LA PINTURA

 

MUSEO DE BURGOS

Sala de exposiciones temporales

Junio – Septiembre 2026

 

Amparo Castellanos de Grado. LA PINTURA EN CONCEPTO

La muestra “ALQUIMIA DE LA PINTURA” de la pintura de Amparo Castellanos de Grado (Valle de Trápaga – Vizcaya,1931), que el Museo de Burgos le dedica, reúne una cuidada selección de piezas que condensa su obra en dos temáticas; el paisaje y la arquitectura metafísica frente a la figura femenina, donde se prioriza su presencia y carácter psicológico. Tanto naturaleza como mujer son la esencia de su sentir y de escapar a realidades próximas, aunque soy consciente de que la artista no ha calculado tal contingencia.
Siempre existe el riesgo y más en el momento actual en el que la imagen que habitualmente consumimos se ha vuelto tan sofisticada y veloz, que mantenerse en un tipo de figuración elemental y algo simple en su definición se pueda entender como un acto de resistencia estética. Y dicha resistencia está expresada de forma palmaria en los recursos y motivos de la pintura de Amparo Castellanos de Grado.

Amparo anota entre sus bocetos:
… si me decido por el mundo del arte. Tengo que pintar mucho y mejor.
Es todo lo que tengo.

VÍDEO DE LA EXPOSICIÓN

VISITA GUIADA DE LA EXPOSICIÓN

EL PAISAJE Y LA ARQUITECTURA
Hay que arrancar la obra y situarla en el entorno del que fue sustraída para llegar a comprender la soledad de la autora; qué difícil es encontrar un ser humano en sus pinturas de paisajes y arquitectura. Todo es intimidad, bloques de luz y sombra. Campos rasgados siguiendo el paralelismo de la línea del horizonte, solo rotos por conspicuos arbustos. La luz austera del horizonte castellano, donde las formas se simplifican, la pincelada se libera y el color se intensifica.

La mirada me traslada a la cara sur de la Sierra de la Demanda, Hontoria del Pinar, Canicosa, Neila, Hacinas, paisajes y pueblos que diviso desde mi casa en Villanueva de Carazo. Y de vuelta a Burgos, donde la ciudad se convierte en un entramado de planos y cubos que estructura el plano urbano en las primeras luces del día o las últimas de la tarde; La Merced, Casa del Cordón, San Esteban, congelados en el tiempo y sin reconocer si son del ayer, del hoy o del mañana. Parafraseando a don Antonio Machado “de la estepa hispana”. Todas son imágenes que intensifica la historia de la ciudad, que cabalga entre la memoria y la aceptación hipnótica de mi final.
En toda la obra de Amparo Castellanos de Grado hay una dimensión física complicada de valorar, su obra exige ser vista de cerca: en la densidad de la pintura y el soporte, el trazo y el color, incluso en alguna obra la parte abandonada, “inacabada” con alevosía, se manifiesta dando sentido al resto de la obra.

LA FIGURA Y SU PSICOLOGÍA
Amparo Castellanos de Grado, cuando trata la figura y el retrato, remite, –excepto contadas ocasiones– inequívocamente al cuerpo y a la sensualidad femenina. La artista tiene la capacidad de seducir y transgredir el corsé de su tiempo sin incomodar. Quizás ese pudor nos haya privado de alguna que otra excelente obra.
Amparo tiende a expresar dos tipos de psicologías, por una parte, la “beauty full” de sus contemporáneas. Todas muestran libertad, independencia, están llenas de creatividad y voluntad de vivirse sin pérdida de tiempo, actitudes que están lejos del Burgos entre los años 68 a los 80 pero que tiene grabadas de su estancia en Madrid y viajes a Londres, Paris y New York.
El otro tipo son mujeres de un volumen matriarcal, son el centro de la especie y sin ellas estaríamos abocados a la extinción. Tienen el poder de ordenar y equilibrar, de transcender y encajar los universos del caos o la nada.
Estas mujeres no son divergentes, solo que la artista las disgrega con forma e incluso colores que diferencian su aspecto psicológico y las materializa separadas, sin mezclarse; es decir, pinta la actitud y aptitud por tipos, pero estando en un mismo plano.

Amparo Castellanos Exposición